Tener una relación de pareja sana y exitosa no es producto de la suerte o la casualidad

Por: Lorena Polanía Pérez.  Psicóloga Universidad El Bosque.

Tener una relación de pareja sana y exitosa no es producto de la suerte o la casualidad. Al iniciar una relación todo esta acompañado de energía, supremacía y sobre todo, de la capacidad de sentir que todo puede ser posible y superado. La mayoría de las parejas se casan o inician una vida juntos pensando que nada ni nadie va a cambiar ese sentimiento, sin saber que solo necesitan de ellos mismos para que esto suceda.

No es un secreto para nadie que la vida matrimonial o la convivencia son todo un reto, de hecho hay infinidad de bromas alrededor de esta situación y mil anécdotas de lo difícil que es convivir. EN EFECTO, la vida junto a otra persona se puede convertir en un total y auténtico martirio o también puede ser una experiencia de crecimiento, proyección, estabilidad emocional y amor. La diferencia entre una y otra situación, está en entender que lo pensamos, sentimos y hacemos, se encuentra necesariamente conectado con los resultados que obtenemos.

En este blog, encontrarás artículos que te llevarán a reflexionar frente a lo que haces en la actualidad y cómo esto te conduce a lo que deseas conseguir en el futuro. (ya sea con tu pareja o con contigo mismo)

Ahora bien, podríamos encontrar un listado de secretos o recetas de “cómo mantener una relación feliz y exitosa”, no obstante, a todas las personas NO les funciona lo mismo, todos somos diferentes, no hay receta efectiva para todos. Sin embargo, dentro mi ejercicio profesional y en estudios serios de investigación, se han encontrado algunos parámetros que te pueden llevar a conseguir el objetivo de una relación sana, donde se cultive, el amor, el erotismo, la comunicación y la proyección, sin importar cuáles sean tus características de personalidad, tus antecedentes familiares o tus intereses personales.

El tiempo en pareja, materia prima para una relación SANA.

Cuando vivimos en pareja nos dejamos llevar por las obligaciones, la monotonía y el día a día y creemos, que el tiempo en pareja se limita a compartir unas horas de sueño en la noche, un despertar juntos, unos horas con los hijos, unos momentos de dificultad y vivir juntos en la misma casa. Sin embargo, en este articulo nos vamos a centrar en un solo punto, simple, y conciso. El tiempo en pareja es la materia prima para una relación sana.

Veamos lo siguiente: si quieres tener un negocio exitoso, necesitas invertir tiempo para sacarlo adelante; si quieres estudiar una carrera universitaria y/o un postgrado, adquirir conocimiento y graduarte con buenas calificaciones, necesitas tiempo; si quieres practicar un deporte o aprender a tocar un instrumento con destreza, necesitas dedicar parte de tu tiempo. ¿Por qué sería diferente en la relación de pareja? Si queremos tener una relación sana, también necesitamos invertirle TIEMPO. Este puede ser uno de los factores determinantes para que una relación de pareja sea duradera, estable, armoniosa y exitosa.

En la etapa del noviazgo y por razones del enamoramiento, queremos compartir casi todas nuestras actividades con el otro; en muchas ocasiones, acompañamos a nuestro amor a lugares o escenarios que ni locos hubiéramos ido sin la motivación de esa compañía al punto de perder la individualidad.

A continuación menciono algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de invertir en tiempo con el otro:

  • No te olvides de ti: puede sonar raro hablando de tiempo en pareja, proponer que tengas espacios solo para ti. Sin embargo, a veces nos fusionamos tanto con el otro, que nos olvidamos hasta de quien somos; esto sin lugar a dudas representa un peligro y bomba de tiempo que tarde o temprano puede llevar a un ruptura. Para estar bien con el otro, debes estar bien contigo mismo y no olvidarte de tus metas, gustos e intereses. Así que dedica tiempo a lo que te gusta, practica un deporte, lee, medita, pinta, camina, sal con tus amigas o amigo; si estás contigo y lo disfrutas, podrás ofrecer a tu pareja un YO en armonía, menos demandante y más fortalecido.
  • Tiempo del otro: Respeta sus espacios; así como tu necesitas tu tiempo, tu pareja también necesita los suyos. Este planteamiento en consulta, puede sonar amenazante para muchas parejas; hablamos de un tiempo individual que te genere crecimiento y desarrollo personal, ahora debes tener la claridad de que este tiempo no es perjudicial para la relación; cuando ambos se cultivan desde lo individual, tendrán más puntos de los cuales hablar y compartir.
  • Tiempo de calidad: Así como para la comida hay calorías vacías, para la relación de pareja hay tiempo vacío. Esto sucede cuando estamos pero no estamos; los teléfonos celulares, las redes sociales, el trabajo en casa, el televisor, pueden ser enemigos del tiempo en pareja, y entonces, compartimos el mismo lugar pero no la misma realidad. En el mundo actual caer en esos distractores es fácil; por esta razón, se recomienda poner ciertos parámetros para mantener a raya estos distractores. Para este punto, puedes tener en cuenta las siguientes sugerencias: no llevar trabajo a casa (en caso de hacerlo, que sea una excepción con tiempos controlados); limita el uso del celular cuando estén juntos, elimínalo en momentos como: mientras comen, mientras hablan de temas relevantes, mientras estén en la cama, cuando salen a comer o a compartir solos, etc. Compartir espacios que nos divierten, nos conectan y nos llenan el corazón, alimenta la memoria de experiencias que en tiempos de crisis podrán ser salvavidas al recordarnos lo que hemos construido juntos; he aquí la importancia del tiempo de calidad.
  • Compartir las actividades del otro: es maravilloso cuando se comparten los mismo intereses; no hay que negociar respecto a lo que se va hacer, pues en la mayoría de los casos se coincide. Sin embargo, siempre habrá algo que le guste al otro y a ti no. No es que estemos obligados a hacer lo que a nuestra pareja le gusta, no es ni debe ser una camisa de fuerza; pero el compartir los intereses de tu pareja hará que esta se sienta importante para ti, lo que generalmente se traduce en reciprocidad. Entonces, lleguen a acuerdos como hacer de vez en cuando las actividades que a el o ella le gustan y a ti no, permitiendo que el otro sienta que lo haces con amor, por los dos y por la relación.
  • La cantidad también es importante: En estos tiempos de agite se habla que no importa la cantidad si no la calidad; ahora, para algunas relaciones como la de pareja y la de los hijos, esto no es tan real. Tu presencia tanto en cantidad como en calidad, es fundamental. Dedicar 5 minutos diarios a relaciones tan importantes no es suficiente; sabemos que tenemos múltiples ocupaciones, pero de seguro organizándonos podremos contar con tiempo necesario para cultivar la relación como la de pareja. Y además, ¿qué más placentero que disfrutar y prolongar los buenos momentos con quien amos?.
  • Nuestro tiempo, algo diferente al tiempo con otros: Cuando las parejas llegan a terapia, una de mis preguntas es: ¿comparten tiempo juntos?, a lo que la mayoría responde con un orgulloso SI; al entrar a revisar esos momentos, me encuentro que se refieren a espacios con los hijos, las familias extensas y los amigos. Si bien, estos tiempos también deben existir (ya que cultivar estas relaciones también es importantes), confundir los tiempos de parejas con los tiempos de los hijos, las familias y los amigos, no nos permite centrarnos y fortalecer la relación de pareja. La clave esta en compartir con otros sabiendo que nada va reemplazar el tiempo a solas con mi pareja.

 

En las relaciones es fácil caer en la monotonía y perder el foco mientras estamos en pareja; sin embargo, si elevamos nuestros niveles de conciencia, si sabemos que podemos llegar a olvidarnos de nosotros mismo, e incluso del otro, estaremos alerta para evitar que suceda. Algunos elementos, como establecer unos mínimos para la relación y tener acordados los tiempos que nos vamos a dedicar, pueden ser ayudas que nos permitan evaluar si estamos dejándonos caer en el corre corre de todos los días, priorizando lo circunstancial y postergando lo importante y permanente.

Según el psiquiatra Daniel G. Amen, los vínculos afectivos solo se afianzan y fortalecen con tiempos en donde estemos centrados en el otro mínimo por 20 min. Te invito entonces, a invertir tiempo en ti y en tu pareja; tiempo de calidad que haga posible una relación estable y duradera, capaz de sobrepasar las crisis que con seguridad vendrán.

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